Un formato amable para un primer conocimiento de Etty Hillesum

María Serrano
En esta edición de EncuentroMadrid centrada en la confianza, hemos querido conocer más a fondo la vida y la espiritualidad de una mujer única que vivió y murió en los años 40. Etty Hillesum dejó como testimonio de que existe otra forma de vivir unos diarios que han sido adaptados al formato teatral y serán representados en EncuentroMadrid por Carla Vilallonga. Charlamos con ella para entender qué tiene que ver esta joven judía asesinada en Auschwitz con nuestra humanidad en pleno siglo XXI.

María: ¿Quién fue Etty Hillesum?

Carla: Etty Hillesum fue una joven judía que en los años 40, y cuando escribió sus diarios, contaba con 27 años. Es una chica con una gran inquietud por el sentido de la vida y por el destino de las personas. Le tocó vivir las dos guerras mundiales, y aunque era originaria de otra zona de Holanda, se traslada a Ámsterdam para estudiar, y desde allí escribe sus diarios: se deja afectar mucho por lo que tiene alrededor. Sus escritos son muy llamativos porque se puede apreciar cómo está muy encerrada en sí misma y, a la vez, le importa el mundo. Entonces le sucede algo determinante en su vida: empieza a ir al psicólogo, Spier,  y  a través de la relación con él comienza un recorrido vital que la va liberando de sus esquemas. La relación con él es una revolución para ella, hasta el punto de que en 1942 decide irse voluntaria a un campo de deportación (no de exterminio), un campo de tránsito en el que trabaja un año. Pero la persecución también le llega a ella, y acabará siendo enviada a Auschwitz, donde muere en noviembre de 1943.

M:¿Por qué es interesante conocerla hoy?

C: Tiene muchas características de gente de hoy. Yo me identifiqué mucho con ella cuando leí por primera vez sus diarios, hace unos tres años. Me impresionó la actualidad de lo que contienen sus escritos: es introspectiva, reflexiva, compleja y, a la vez, moderna. Tiene un gran caos en la conciencia y al mismo tiempo va aprendiendo a seguir los dictados de su corazón: es una explosión de emociones y sentimientos, y a la vez los mezcla con puntos de lucidez que me parecen muy interesantes. Etty Hillesum puede arrojar luz a todos, sobre todo a aquellos que tienen preguntas: ella mira cada cosa que le pasa a la cara, ya sean buenas o malas, gracias que ella recibe o pecados que ella comete. Eso nos falta hoy: mirar lo que sucede.

M: ¿Cómo surge la idea de adaptar sus diarios en un monólogo teatral?

C: Una amiga italiana pensó que me iban a gustar y me regaló sus diarios. Al terminarlos me quedé fascinada y tenía el deseo de transmitir lo que había descubierto, y pensé en hacer una exposición en EncuentroMadrid. Finalmente no fue posible, pero como el teatro está presente en mi vida y yo este año tenía ganas de preparar un monólogo a nivel más profesional, tras leer varias obras me di cuenta de que la única por la que merecía entregar tiempo y esfuerzo era por Etty Hillesum. Y empecé a trabajar en ello.

M: ¿Quiénes habéis participado en la adaptación?

C: Ha sido un proceso muy bonito porque me enteré de que ya se había hecho un monólogo en el Meeting de Rímini en 2009, o sea que ya existía un texto adaptado. Escribí a la autora, Marina Corradi, una periodista que ha estado muy disponible y me ha cedido los derechos de su trabajo. Me regaló el texto sin conocerme de nada, que yo he traducido con la ayuda de Carmen Giussani, y lo hemos reducido para que dure una hora.

La directora es Paola Pozzo, a quien conocí a través de mi profesora de teatro, Clara Cosials. Clara me recomendó a Paola, que debido al coronavirus tenía menos trabajo y, por tanto, mayor disponibilidad y pudo decirme que sí. Hemos empleado más de 100 horas de ensayo y ha sido muy buen trabajo en equipo.

M: ¿Por qué ese título? ¿En qué consistirá la obra representada en EncuentroMadrid?

C: “500 x 600” hace referencia al espacio estrecho, porque Etty habla de esto: su espacio interior, un espacio en el que vive encerrada en una angustia que se convierte en su propio campo de concentración. Y también hace referencia a los 500 x 600 metros que mide el campo de deportación en el que acaba, que es, sin embargo, el momento de su vida en el que más libre se siente, porque encuentra una unidad con Dios que la lleva a vivir una experiencia extraordinaria.

M: ¿Quién más participará en la obra?

C: Hay dos actores: yo interpreto a Etty Hillesum y Javier Monsalve acompaña continuamente a través del piano y, en determinados momentos, interpreta a algún personaje secundario. Hemos querido contar la esencia: es bastante moderno respecto a la forma, y es “poético”, por así decirlo. No es literal porque queremos contar la historia de Etty siendo conscientes de que no podemos contener toda su vida en una sola obra de teatro. Por ello hemos tomado una serie de escenas de su vida, trazos de quién fue Etty, porque su historia y su espiritualidad es inabarcable e imposible de transmitir… ¡Hay que leer los diarios! El fin de la obra es animar a la gente a conocer quién fue esta mujer extraordinaria.

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