El acto principal de la jornada inaugural de EncuentroMadrid 2019 ha tratado uno de los temas más importantes de la actualidad: el de los movimientos migratorios. En el encuentro titulado “Mira con sus ojos. Descubriendo el rostro de los refugiados y migrantes” se han dado cita tres grandes personalidades de visión internacional. Introducido por Pablo Llano, director de la ONG CESAL -patrocinadora del acto y organizadora de la exposición que lleva el mismo nombre- ha moderado el diálogo entre Timothy Hermann, negociador principal de la Santa Sede para el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular ante la ONU; Antonio Garrigues, presidente de honor de ACNUR y presidente de la Fundación Garrigues; y José Ignacio Salafranca, vicepresidente de la sección española del Consejo Federal del Movimiento Europeo y vicepresidente de la Fundación Euroamérica.

Inmigración_Encuentro_Madrid_2019

El interés por el migrante es el interés por nosotros mismos, por nuestra humanidad

Pablo Llano comenzó introduciendo el tema y, citando al Papa Francisco, aludió a la importancia de “descubrir el rostro humano que convierte a cada persona en única”. “El interés por el migrante es el interés por nosotros mismos, por nuestra humanidad”, ha continuado el director de CESAL, que ha querido alumbrar con datos la pertinencia del debate: existen en la actualidad más de 70 millones de desplazados forzados en todo el mundo. De ellos, 26 millones son refugiados y casi la mitad tienen menos de 18 años. El 80 por ciento son acogidos en países vecinos, no en el mundo occidental. “Por ello el de los movimientos migratorios es un fenómeno global”, ha añadido Llano, animando a los ponentes a explicar qué está sucediendo.

“La Unión Europea ha vivido su crisis más profunda desde su fundación: ha sido una crisis económica, pero sobre todo ha sido una crisis de confianza”, ha explicado Salafranca desde su posición privilegiada como eurodiputado. Según él, los movimientos populistas han aprovechado esta crisis para dar una respuesta, “pero han puesto en jaque el proyecto europeo tal y como se había concebido”. También ha alertado sobre el problema demográfico europeo y, sin embargo, ha sido claro: la Unión Europea es perfectamente capaz de hacer frente a la presión migratoria. “Jordania acoge 89 migrantes por cada mil habitantes. En Europa la tasa es de un migrante por cada 5.000 habitantes: son cifras manejables. El problema es político: los estados miembros no se ponen de acuerdo, y su egoísmo e ineficacia han provocado que los partidos xenófobos ganen peso”.

Un expatriado combina en sí todos los dolores: culturales, sociales, económicos, de identidad

Tras aludir a la “dignidad inextirpable de cada ser humano”, Salafranca ha dado paso a Timothy Herrmann. El negociador principal de la Santa Sede para el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular ha destacado el papel de la Iglesia a la hora de abordar este tema. “Nuestra posición es razonable. Defendemos que nadie debería tener que abandonar su lugar de origen. Y en el caso extremo de que lo tengan que hacer, tenemos que buscar la forma de acogerlos”. Herrmann ha afirmado que la Iglesia no tiene miedo a mirar a la cara este problema. “Nuestra experiencia nos dice que hay una respuesta para todo”. Un tema en el que ha querido incidir Antonio Garrigues, haciendo referencia a uno de los derechos principales del ser humano: el derecho a vivir en la propia patria. “Un expatriado combina en sí todos los dolores: culturales, sociales, económicos, de identidad. Es un problema que, a diferencia de lo que creemos en Occidente, no se soluciona reforzando las fronteras o construyendo muros. Tenemos que reconocer nuestra responsabilidad”, ha denunciado el presidente de honor de ACNUR. También ha querido apuntar que “la raíz básica del populismo es la migración”.

¿Qué alternativas podemos ofrecer más allá de controlar y regular los flujos migratorios?

Pablo Llano ha invitado entonces a apuntar posibles soluciones al problema: ¿qué alternativas podemos ofrecer más allá de controlar y regular los flujos migratorios? En este sentido, Salafranca ha sido muy concreto, aportando una lista de medidas. “Lo más acuciante es salvar vidas. Debemos controlar las fronteras, pero no desde la perspectiva de los muros y los telones de acero, sino teniendo en cuenta los principios europeos: la paz, la comprensión, la concordia y la solidaridad están en el centro de nuestro proyecto”. Asimismo, el vicepresidente de la sección española del Consejo Federal del Movimiento Europeo ha hablado de los eurobarómetros y ha destacado que no deja de ser llamativo que la migración sea la principal preocupación de la población europea. “Control de fronteras, protocolo de asilo ágil y coherente, sistemas de migraciones regulares con sistema de visados eficaz, integración de los refugiados y represión del tráfico irregular de migrantes son los principales retos que tenemos que afrontar con urgencia”.

Timothy Herrmann ha profundizado en el origen del miedo al migrante, aventurando que la incapacidad para acogerle procede de nuestra pérdida de identidad. “Nos tenemos miedo a nosotros mismos, a quiénes somos. ¿Cómo podemos ofrecer a los migrantes aquello que nosotros no hemos encontrado? Lo tenemos todo, pero no somos felices. Y ellos vienen buscando esa felicidad que a nosotros nos falta”.

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