La política española protagoniza el primer encuentro de la última jornada de EncuentroMadrid con una pregunta sobre la mesa: ¿Es posible construir juntos? Contestan Alicia García Ruiz, profesora de Filosofía en la Universidad Carlos III, Eudardo Uriarte, fundador de la Fundación para la Libertad y Vicente Lozano, periodista, excolumnista en El Mundo y profesor universitario. El moderador, Juan Carlos Hernández,  introduce la mesa enumerando -citando a Victor Pérez Díaz- los riesgos a los que se enfrenta nuestra democracia: la fragmentación territorial y la debilidad de la identidad nacional, una división de la comunidad derivada de una política partidista, la sensación de que la justicia no funciona y un nivel de implicación de la ciudadanía muy bajo.

Alicia García añade en su primera intervención otro factor, el miedo. «Una sociedad regida por el miedo es una sociedad difícilmente democrática«, señala. Especialmente desde la pandemia, se ha convertido en un elemento peligroso que va capilarizando y contagiando la vida política, hasta el punto de que se ha convertido en «principio rector de al vida política y social«.

Vicente Lozano lo lleva al campo de la economía. «La mejor forma de ayudar a que nadie se quede atrás -afirma- es la rendición de cuentas«. Los impuestos a la Banca o a las grandes fortunas no van a la raiz del problema. En este sentido, uno de los grandes retos por resolver es el de las pensiones. Lozano insiste en que es irresoluble hasta que «un Gobierno y una oposición no salgan en una rueda de prensa conjunta y no digan que el modelo actual es insostenible«. Y lo es porque está pensado para un modelo que ya no existe. Dentro de unos años, «O el sistema se nutre del presupuesto y no de las cotizaciones o es insostenible». ¿Dónde está la solución? En un pacto de Estado «de verdad».

Un pacto que también se hecha de menos en el ámbito político. Uriarte describe la situación actual como «repugnante después de una transición modélica». Y señala, «la democracia es un sistema dialógico, no es un sistema del no es no«.  El fundador de la Fundación para la Libertad recuerda que cuando salió de la cárcel descubrió que podían ser amigos del adversario. «¿Por qué no podemos llegar a un punto de encuentro en el tema de las pensiones? Porque se juega al distanciamiento». Es contundente con sus palabras: «estamos ante actitudes de naturaleza totalitaria«.

En cuanto al distanciamiento entre sociedad civil y la estructura política culpa a los partidos. «Aquí los diputados dependen del jefe y se han pasado toda la vida haciéndole la pelota». Uriarte considera que deberían recuperar tres principios fundamentales: el republicanismos (que no es echar al rey), el liberalismo y la necesidad de participación. Y da un paso más, «no tienen referentes ideológicos y teóricos que les capaciten para hacer frente a los retos de la sociedad».

García Ruiz retoma esta idea de distanciamiento: «estamos olvidando que la figura del adversario, no del enemigo, es en realidad un aliado en el juego democrático«.  Un juego que se ha perdido también en el ámbito de la prensa. Vicente Lozano señala las causas: la debilidad financiera de las empresas, la adaptación a internet -que ha devaluado el debate social-, el déficit de empresarios de prensa y la presión política sobre los medios».

Pero no todo es negativo, Alicia García habla de esperanza al referirse a sus alumnos, que se enfrentan a un discurso continuo sobre su fragilidad. Explica que de lo que se quejan los jóvenes es de estar desorientados, de no tener la posibilidad de que alguien hable con ellos. «Durante las clases noto una curiosidad enorme y una necesidad de respuestas, de que ellos mismos las busquen y tengan un diálogo intergeneracional que les ayude a caminar y a tener una idea de futuro».

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