Ha pasado medio siglo desde el año crucial de 1968. Un año convertido en símbolo de un cambio generacional, considerado por muchos “una bisagra en la historia, un punto y parte que ha cambiado la cultura occidental y, a través de ella, el mundo”[1]. Jóvenes de todo el mundo, especialmente en Europa y América, se alzaban contra una sociedad, la que sus padres habían construido en la posguerra, que ya no les satisfacía, reclamando un protagonismo y una autenticidad que el sistema no les ofrecía.

Este deseo de autenticidad se encauza en parte por los movimientos políticos revolucionarios, y en parte por nuevas vías de liberación (sexo libre, drogas, música, pacifismo, comunidades de vida alternativa…) que constituyen el germen de muchos de los movimientos sociales que han configurado y siguen configurando nuestro tiempo. Por otro lado, para muchos supone el fin de la confianza ingenua en los relatos de sentido que habían conformado el siglo XX hasta entonces, desde el comunismo hasta el catolicismo, y por tanto el comienzo de una posmodernidad nihilista. Otros, finalmente, destacan su fracaso como la confirmación de la vía capitalista y realista que desde entonces ha prevalecido en Occidente.

En cualquier caso, las revueltas de 1968 expresan un deseo de liberación de una vida demasiado estrecha, de una sociedad demasiado previsible. Por ello, una edición de EncuentroMadrid dedicada a la libertad no podía dejar de abordar este aniversario, a través de tres eventos. En primer lugar, la exposición “1968, la revolución del deseo”, que ofrece una mirada impactante, original y profunda sobre el significado y la trascendencia actual de aquel año. En segundo lugar, el concierto “Vientos del 68”, que nos permitirá identificarnos a través de la música con los anhelos existenciales que marcaron aquella época.

Y finalmente, a través de una mesa redonda, un encuentro con tres personas que nos ayuden a entender mejor qué originó, qué supuso realmente y qué ha quedado de las revueltas juveniles de 1968. La primera de ellas es Marcelo López Cambronero, comisario de la exposición y coautor del libro Mayo del 68. Cuéntame cómo te ha ido. Por otro lado, contaremos con dos protagonistas directos de aquellos acontecimientos: Aldo Brandirali y Mikel Azurmendi. El primero fue uno de los principales dirigentes revolucionarios en la Italia de los 60, llegando a dirigir una organización de decenas de miles de activistas. El segundo vivió directamente el Mayo francés, como integrante de una ETA en pleno desarrollo. Ambos han vivido posteriormente experiencias que les han permitido mirar críticamente aquellos años, a la vez comprendiendo su origen y sus límites. Su mirada en primera persona, junto a la de un observador interesado y atento de una fecha tan crucial en nuestra cultura como López Cambronero, nos ayudará a penetrar en el sentido y la actualidad de un año que ha marcado nuestro presente.

[1] M. López Cambronero y F. Merino, Mayo del 68. Cuéntame cómo te ha ido, Encuentro, Madrid 2018, p. 17.

Manuel Oriol

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